Ago 30 2015

UN PAR DE BESOS

besos

MI PRIMER BESO (Un lenguaje florido)

Aquella noche preparé mi receta estrella. Bajo la tenue luz de las velas, podía sentir la intensa fragancia de su amor. Disfrutaba escuchando su cálida voz como banda sonora. Su atractivo me embriagaba de deseo por tenerle en mis brazos y probar el sabor de sus labios.

Puse mis manos sobre sus hombros mientras él llevaba las suyas a mi cintura cortando así el paso del aire que nos separaba. Seguí el movimiento de un péndulo en su mirada al compás de los latidos de mi corazón. Acerqué mi mejilla a la suya mientras le colmaba de sutiles y pequeñas delicias. Humedecí ligeramente sus labios con mi lengua a la vez que el hacía lo mismo. Sentí tener el cielo bajo mis pies. Poco a poco nuestras lenguas fueron avanzando mientras revoloteaban como mariposas. No sé el tiempo que duró aquel beso, el reloj se había parado.

 

MI PRIMER BESO (Un lenguaje simple y directo)

Si esperáis que os cuente ese primer beso de película que nos transporta a otra dimensión, este no es el lugar.

Hace veintisiete años, cuando aún no estaba de moda besarse en la primera cita, le conocí y no tardé en enamorarme. En aquel pub que frecuentábamos, pronto bajaron las luces y llegaron las baladas. Me cogió de la cintura, puse mis manos sobre sus hombros y miré sus labios mientras humedecía los míos pidiéndole en silencio un beso. Entendió mi señal y estrechó su cuerpo contra el mío; acercando su cara, introdujo su lengua en mi boca. Fue una sensación extraña, como si buscara algo; su lengua no hacía más que girar alrededor de la mía.

-¿Qué es esto? ¡Qué asco! ¿Esto es lo que todos dicen que es tan maravilloso? -pensé.

Por fortuna, aprendí a disfrutar de los besos y tener más de uno de película.

 

 

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